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Oncología

Pocas enfermedades evocan tanta emoción como el cáncer. Todos tuvimos alguna experiencia mas o menos cercana con esta enfermedad, pero es un asunto al que no le podemos dar la espalda.

MAL CONSEJO: ESPERAR A QUE CREZCA

¿TODOS TRATAMOS ENFERMEDADES CRÓNICAS?,¿todos tratamos una artrosis, un problema cardiaco, la diabetes? … ¿cuántas artrosis, cardiopatías, diabetes..curamos? NINGUNA, pero a nadie se le ocurre no calmar el dolor de un gato con problemas articulares o administrar insulina a un perro diabético. Sin embargo el cáncer es la única enfermedad crónica que podemos curar.

Si detectas un TUMOR o un abultamiento en tu mascota puede ser debido a: una inflamación o a una neoplasia.

Una NEOPLASIA es tumor de células anormales que crecen de forma incontrolada, esta neoplasia puede ser benigna (no se disemina, aunque puede comprimir otros órganos o malignizar), si es maligna invadirá localmente y podrá metastatizar por sangre o por linfa creando nuevos tumores.

En can cat siempre haremos un control exhaustivo de estos tumores, realizando CITOLOGÍAS y BIOPSIAS..

LAS CAUSAS

La posición de los fémures tiene que ser totalmente paralela, esto se consigue con una relajación muscular fruto de una sedación que dura el tiempo que lleve realizar la radiografía ya que al animal se le aplica elantídoto para que marche despierto.

Las CAUSAS son:

– VIRUS (por ejemplo, la leucemia felina)

– QUÍMICAS (Herbicidas, Tabaco …)

– RADIACIONES

– ALGUNAS HORMONAS (las perras tienen el triple de posibilidades de tener tumores de mama. Si las castramos antes del 1º celo tendrán un 0,05 % de posibilidades de padecer tumores mamarios, un 8 % antes del 2º y un 26 % antes del 3º) (los perros criptórquidos tienen 14 veces más de posibilidades de padecer cáncer).

LA SOCIEDAD AMERICANA VETERINARIA DEL CÁNCER editó la lista de signos que podéis tener en cuenta:

1. Tumefacción que crece.

2. Úlceras que no cicatrizan.

3. Disminución del apetito.

4. Disminución del peso.

5. Hemorragias.

6. Mal olor.

7. Dificultad para comer.

8. Intolerancia al ejercicio.

9. Cojera.

10. Dificultad para respirar, orinar o defecar.

EN can cat UTILIZAMOS BISTURÍ LÁSER QUE ESTÁ ESPECIALMENTE INDICADO PARA CIRUGÍA ONCOLÓGICAS EVITANDO LA DISEMINACIÓN DE CÉLULAS CANCERÍGENAS

EN can cat ADMINISTRAMOS QUIMIOTERAPIA ESPECÍFICA PARA CADA TIPO DE TUMOR Y PACIENTE.

De todas las enfermedades que los propietarios de animales tenemos que afrontar durante la vida de nuestras mascotas ninguna causa tanto miedo o desesperanza como el cáncer. Es una enfermedad con una gran carga emocional y que con frecuencia se asocia a la pérdida inminente de nuestro amigo peludo. Esto probablemente es debido a que todos tenemos experiencias con el cáncer en nuestras vidas, personalmente o con algún familiar o amigo. Y estas experiencias ante un diagnóstico en nuestro compañero vuelven a aflorar.

Como veterinarios todos los días nos enfrentamos a este tipo de sentimientos. Lo más importante que se debe recordar sobre esta enfermedad es que sigue siendo la enfermedad crónica más curable que una mascota puede enfrentar. Todos los días los veterinarios tratamos de manera rutinaria enfermedades crónicas en los animales de compañía, la mayoría de ellas incurables y con mucho peor pronóstico que muchos tumores. Por lo tanto es importante que ante un diagnóstico de cáncer nos olvidemos de los mitos y las malas experiencias y afrontemos la enfermedad en equipo. Y es muy necesario que la idea de equipo implique a todos los miembros de la familia además de, por supuesto, a nosotros los veterinarios. La familia del animal con cáncer es la que va a proporcionarle el soporte que necesita, la medicación, la alimentación y cuidados así como de hacernos llegar cualquier síntoma o molestia que se presente. Además serán necesarias revisiones y visitas a la clínica que precisan de tiempo y disponibilidad.

Por lo tanto, teniendo presente que el cáncer es una enfermedad tratable pero que precisa de un compromiso y de un esfuerzo por vuestra parte vamos a explicar un poco en qué consiste la terapia oncológica.

No existe un tratamiento único para el cáncer porque cada cáncer es distinto, cada paciente es único y cada propietario tiene unas expectativas y circunstancias únicas. En general la multiterapia en el cáncer es la mejor aproximación medica e implica la utilización de dos o más tratamientos de manera simultánea para atacar al tumor por varios frentes. En veterinaria contamos con medios similares a los que cuenta la medicina humana pero los fines son distintos. Es decir, en veterinaria nuestro objetivo final cuando aplicamos un tratamiento oncológico no es la curación. Buscamos aumentar la esperanza de vida manteniendo una buena calidad de vida. Tratamos de transformar una enfermedad potencialmente mortal en una enfermedad crónica con la que el paciente pueda “convivir” de manera aceptable. Aquí radica la principal diferencia con la medicina humana en la que el objetivo fundamental es la curación a cualquier precio (a costa muchas veces de la calidad de vida).

Por ello cuando hablamos de efectos secundarios de los tratamientos oncológicos en veterinaria nos referimos a efectos leves y pasajeros, fácilmente manejables y con los que los animales hacen una vida completamente normal. Los efectos secundarios graves en veterinaria aparecen en menos del 5% de los casos.

Para programar un correcto tratamiento es muy importante hacer lo que llamamos diagnóstico y estadiaje de la enfermedad. Ante la presencia de un tumor es fundamental, en primer lugar, conocer el estado general del paciente (hay que recordar que la mayoría de los pacientes oncológicos son animales geriátricos (más de 8-10 años) y que el padecer cáncer no exime de padecer otra serie de enfermedades típicas de la edad como problemas renales, cardiacos…

Para ello se realizarán analíticas sanguíneas básicas, de orina y/o pruebas de imagen.
En segundo lugar será necesario caracterizar el tumor, conocer su naturaleza, valorar su comportamiento biológico, su capacidad de metástasis (diseminación a otros órganos) y predecir su respuesta a los posibles tratamientos para poder ofrecer un pronóstico.

Generalmente para conseguir toda esta información es necesario “ver las células”, es decir, realizar un estudio citológico y/o histopatológico con lo que será necesario tomar una biopsia o retirar mediante cirugía el tumor y enviarlo para su estudio.

Y en tercer lugar en determinados tumores será necesario realizar estudios de imagen más exhaustivos para detectar posibles metástasis a distancia: radiografías de tórax, ecografía de abdomen, TAC o resonancias.
Una vez que tenemos todos estos datos las opciones terapéuticas con las que disponemos son fundamentalmente tres: cirugía, quimioterapia y radioterapia.

La cirugía fue hasta hace años el pilar fundamental de la terapia oncológica en veterinaria.
Los pacientes se trataban únicamente con cirugía con la intención de eliminar las células cancerígenas del cuerpo. Aunque en la actualidad sigue siendo la piedra angular de la terapia (y en muchos casos es curativa) los conocimientos que tenemos en la actualidad sobre el cáncer y su comportamiento nos demuestra que, en la mayoría de las ocasiones, la cirugía como único tratamiento no es suficiente.

Puede ser en determinados tumores un tratamiento curativo cuando el cáncer se diagnostica en fases tempranas. Conviene recalcar aquí la importancia de la medicina preventiva y la detección precoz de enfermedades. Muchos de los tumores que vemos en la clínica diaria y que precisan de un tratamiento convencional mediante quimioterapia y/o radioterapia podrían haberse curado mediante escisión quirúrgica si se hubiesen diagnosticado precozmente. En can cat hacemos mucho hincapié en la medicina preventiva y disponemos de planes CANSALUD y CATSALUD para la detección precoz de enfermedades.

En nuestra clínica disponemos de la última tecnología en cuanto a cirugía oncológica.
Trabajamos desde hace años con bisturí láser de CO2, una técnica que permite obtener márgenes limpios de enfermedad con mayor frecuencia que el bisturí convencional, mínimo sangrado, mejor proceso de cicatrización y por tanto menor tiempo postquirúrgico.

La quimioterapia es sin duda, el tratamiento que más popularidad tiene en la terapia oncológica. Recordar de nuevo, que el objetivo a diferencia de en medicina humana, no es curar, es estabilizar o reducir la enfermedad por lo que aunque los fármacos utilizados son los mismos, las dosis y por tanto los efectos secundarios producidos por los quimioterápicos en nuestra mascota no son comparables.
La quimioterapia implica la administración de fármacos que actúan destruyendo células en rápida división. Las células cancerígenas se reproducen más rápido que las células sanas por lo que los agentes quimioterápicos actúan fundamentalmente sobre estas células.

Lasprincipales aplicaciones de la quimioterapia son en tumores que afectan a la totalidad del cuerpo (linfomas), tumores inoperables para reducir tamaño o tipos de cáncer que sabemos que por su comportamiento biológico tienen una alta probabilidad de metastatizar (diseminarse) a otros órganos.

La quimioterapia puede ser administrada por cualquier vía: intravenosa, subcutánea, por oral…
Normalmente no precisa de hospitalización y no es un proceso doloroso si se administra correctamente. Los efectos secundarios son mínimos como náuseas, inapetencia, vómitos pero que son fácilmente manejables con medicación. Serán necesarios controles periódicos para evitar efectos secundarios graves en función del fármaco y dosis empleada.

La radioterapia se basa en la aplicación local de alta energía radiante sobre el tumor. La radiación daña directamente las células cancerígenas evitando que crezcan y se dividan.

Generalmente se usa en combinación con otro tipo de terapias ya que permite controlar y/o reducir el tamaño de determinados tumores haciéndolos más accesibles a la cirugía o más sensibles a la quimioterapia. Es un proceso no doloroso para el que el animal debe estar sedado o anestesiado por un periodo corto de tiempo (minutos) mientras permanece en la unidad de radioterapia.

Los efectos secundarios más frecuentes son inflamaciones a nivel local llamadas mucositis, descamación e irritación en el área irradiada que son fácilmente manejables.

Recientemente tenemos la posibilidad en Galicia de realizar tratamientos de radioterapia en Santiago de Compostela mediante el HVU Rof Codina.